El hidrógeno lleva años presentándose como una posible vía para afrontar la crisis climática, pero un estudio publicado el miércoles advirtió de que también puede aportar una pequeña parte del problema.
Hidrógeno y calentamiento global: un papel indirecto
Quienes defienden el hidrógeno confían en que, en el futuro, pueda producirse y emplearse a gran escala en el transporte y en las industrias pesadas, como alternativa limpia a los combustibles fósiles, ya que al utilizarse solo libera vapor de agua.
Sin embargo, la investigación difundida en la revista Nature concluyó que el hidrógeno ha contribuido al aumento de las temperaturas al ayudar a que el metano -un gas de efecto invernadero muy potente- permanezca más tiempo en la atmósfera.
Entre 1990 y 2020, las emisiones de hidrógeno aumentaron y aportaron una fracción de grado -0.02 °C- al incremento de casi 1.5 °C en la temperatura media desde la era preindustrial, según el estudio.
"Necesitamos una comprensión más profunda del ciclo global del hidrógeno y de sus vínculos con el calentamiento global para respaldar una economía del hidrógeno segura para el clima y sostenible", afirmó el científico de la Universidad de Stanford Rob Jackson, autor principal del artículo.
La actividad humana, en el centro del aumento de emisiones
El trabajo, realizado por un consorcio internacional de científicos conocido como el Global Carbon Project, determinó que el crecimiento de las emisiones de hidrógeno se debe en su mayor parte a la actividad humana.
De acuerdo con los investigadores, ese aumento está relacionado con el incremento del metano emitido por los combustibles fósiles, la ganadería y los vertederos.
Ambas moléculas están estrechamente conectadas: cuando el metano se descompone en la atmósfera, genera hidrógeno.
Aunque el hidrógeno en sí no es un contaminante, contribuye de forma indirecta al calentamiento porque absorbe detergentes naturales que destruyen el metano, un gas de efecto invernadero muy potente que tiene una vida más corta que el dióxido de carbono.
"Más hidrógeno significa menos detergentes en la atmósfera, lo que hace que el metano persista más tiempo y, por tanto, caliente el clima durante más tiempo", explicó el autor principal del estudio, Zutao Ouyang, profesor adjunto de modelización de ecosistemas en la Universidad de Auburn, en Alabama.
Sus interacciones con los detergentes naturales también influyen en la formación de nubes y favorecen la producción de gases de efecto invernadero como el ozono y el vapor de agua estratosférico.
Producción industrial de hidrógeno: fugas y métodos
Desde 1990, otras fuentes de hidrógeno atmosférico han incluido fugas procedentes de la producción industrial de hidrógeno.
Este gas puede obtenerse haciendo pasar una corriente eléctrica por el agua para separarla en hidrógeno y oxígeno, un proceso llamado electrólisis.
Aun así, en la actualidad la mayor parte del hidrógeno se produce a partir de gas natural o carbón mediante procesos de alto consumo energético que emiten grandes cantidades de dióxido de carbono.
El objetivo es fabricar hidrógeno "verde" a escala utilizando energías renovables, pero el procedimiento resulta caro y el sector se ha encontrado con obstáculos considerables.
© Agencia France-Presse
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