Los coches eléctricos se desvalorizan más que los coches de combustión. No es una impresión: es un hecho.
Ahora ya hay cifras que lo respaldan. Filipe Neves, director de Pisca Pisca -plataforma de compra y venta de coches de segunda mano-, no solo corroboró que la pérdida de valor es más acusada, sino que también la puso en números durante Auto Talks, el nuevo formato editorial de Razón Automóvil presentado en el ECAR Show.
De acuerdo con los datos de Pisca Pisca, mientras los coches con motor de combustión interna pierden, de media, un 20% de su valor al cabo de seis o siete años, los eléctricos pierden aproximadamente el doble: casi un 40%.
Y el motivo no tiene que ver, ni siquiera, con el aumento de oferta en el mercado de ocasión, que viene creciendo año tras año al mismo ritmo que suben las ventas de coches eléctricos nuevos. En Portugal, de hecho, ya suponen más del 20% del total.
“Sí, la desvalorización de los eléctricos es acusada y se ha acentuado más en los últimos dos años.”
- Filipe Neves, director de Pisca Pisca
Por qué los coches eléctricos desvalorizan más
Una de las explicaciones principales de esta diferencia, según Filipe Neves, está en la velocidad a la que avanza la tecnología y en la propia obsolescencia del sector. “Es decir, un coche llega al mercado de segunda mano a partir de los dos, tres, cuatro o cinco años, y la tecnología de hace cinco/seis años era muy distinta de la tecnología actual”, afirmó.
Cuando habla de tecnología, el director general se refiere sobre todo a la batería. “La desvalorización tiene mucho que ver con la batería y no tanto con la propia estructura del coche. Esa requiere mucho menos mantenimiento, tiene muchas menos piezas”.
“La gran preocupación que tiene la gente cuando busca un coche eléctrico usado está en el número de kilómetros que ya ha hecho. Las personas relacionan el número de kilómetros con lo que podría ser la autonomía y el estado de la batería”, señala.
Esa evolución tecnológica también empuja a muchos consumidores a retrasar la compra para acceder a lo más reciente: “comprar un usado con una tecnología de hace seis años (…), quizá espero un poco más y tengo una autonomía diferente, una carga diferente. Forma parte de la lógica de la bajada de precio”, explicó.
Aun así, el mercado se está ajustando. Hoy resulta más sencillo comprobar el estado de la batería antes de comprar. “Tenemos soluciones en el mercado como el check-up de la batería, que permite entender cuál es el estado a nivel de carga, capacidad y celdas, aportando una seguridad adicional”, detalla Filipe Neves.
¿Los eléctricos seguirán desvalorizándose más rápido?
Si hoy los eléctricos aparecen en el mercado de segunda mano con precios muy atractivos, más adelante podría no ser así. Filipe Neves considera que el equilibrio podría lograrse a medida que los eléctricos más recientes entren en el mercado de ocasión y por el efecto que eso tendrá sobre los eléctricos más antiguos.
La razón es que los eléctricos de última hornada, con tecnología superior, resultarán más interesantes para el consumidor. Esto, por un lado, puede castigar el valor de los eléctricos más antiguos, pero por otro, también podría reducir la velocidad de desvalorización de los más recientes.
“Como aún va a tardar un poquito en entrar más (coches eléctricos recientes) vamos a poder dar salida y, por tanto, debería haber una estabilización de la reducción del precio. Diría que esa es la expectativa”.
- Filipe Neves, director general de Pisca Pisca
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Dejar un comentario