Saltar al contenido

Serpientes en el jardín: por qué una lona de jardín en primavera las atrae

Persona recogiendo hojas secas con serpiente visible en el suelo, en un jardín al aire libre.

En primavera, muchos aficionados al jardín solo piensan en bancales, flores y cenas al aire libre. Casi nadie imagina que un simple trozo de plástico o una vieja chapa metálica puede convertirse, de repente, en el lugar favorito de los reptiles. Sin embargo, eso ocurre cuando ciertos objetos se quedan extendidos y planos sobre el suelo, creando justo las condiciones que resultan ideales para las serpientes.

Por qué a las serpientes les atraen tanto ciertos objetos del jardín

Las serpientes son animales de sangre fría: su temperatura corporal depende del ambiente. Necesitan calor para moverse, cazar y digerir. En primavera aparecen en el jardín varios puntos especialmente cálidos, y uno de los más traicioneros suele ser la lona de jardín extendida.

Las lonas de plástico oscuras, los plásticos viejos y también las placas de metal o de fibrocemento apoyadas en plano funcionan como pequeños radiadores. El sol calienta la superficie, la tierra de debajo retiene ese calor, y entre la lona y el suelo se crea un hueco protegido.

Bajo una lona de jardín oscura puede formarse una especie de miniinvernadero, con agradables 25 a 30 grados, perfecto para las serpientes en primavera.

Para una serpiente, el conjunto es perfecto:

  • una temperatura cómoda justo después de la hibernación
  • refugio frente al viento y los depredadores
  • oscuridad y calma, con poca probabilidad de ser vista
  • a menudo, cerca de ratones, insectos y otras presas

Por eso, quien en abril o mayo levanta “rápidamente” un plástico viejo, una lona de madera o una placa metálica puede, en el peor momento, meter la mano justo donde una serpiente asustada está escondida.

El verdadero foco del problema: lonas, plásticos y placas abandonados

En el día a día suele repetirse el mismo patrón: tras unas obras, la lona protectora se queda en el césped. El montón de compost se tapa con un plástico negro. Una chapa vieja o unas placas de fibrocemento se dejan “de momento” en un lateral de la parcela. A simple vista no parece gran cosa.

Desde la perspectiva de una serpiente, eso es poco menos que un alojamiento de cinco estrellas. Resulta especialmente delicado cuando hay:

  • lonas de jardín grandes y oscuras colocadas directamente sobre hierba o tierra
  • placas de tejado antiguas o chapas onduladas dejadas planas en el suelo
  • plásticos de cobertura sobre montones de leña o de hojas
  • tablas o palés apilados y apoyados directamente sobre el terreno

Y hay otro punto igual de conflictivo: los montones de leña almacenados sin separación del suelo. Entre los troncos inferiores se forma una franja cálida y protegida parecida a la que aparece bajo una lona. Allí no solo encuentran cobijo las serpientes, también ratones y otros animales con rapidez, lo que a su vez atrae a las serpientes.

Limpieza de primavera en el jardín: así les quita a las serpientes su lugar favorito

Para que la parcela sea menos atractiva para las serpientes no hace falta transformar el jardín por completo. Con unas medidas concretas basta para que estos escondites artificiales pierdan gran parte de su encanto.

Desactivar los típicos “imanes” de serpientes en el jardín

Estos pasos ayudan a reducir el riesgo:

  • Retirar lonas que no se usan: todo lo que ya no sea realmente necesario debería salir del jardín.
  • Tensar bien los plásticos imprescindibles: fijar la lona o el plástico para que no quede flojo sobre el suelo y no cree huecos.
  • Guardar la leña sobre palés: crear al menos 20 centímetros de separación con el terreno para que no se forme un canal cálido y protegido.
  • Llevar placas y chapas viejas a un punto limpio: lo que no se utiliza no debería quedarse tirado en el suelo.
  • Mantener el césped corto: sobre todo cerca de la vivienda, alrededor de terrazas, zonas de juego y puntos con agua.

Cuantas menos superficies planas y oscuras queden directamente sobre el suelo, menos escondites atractivos habrá para las serpientes cerca de la casa.

Cómo guardar correctamente las lonas

Una lona de jardín, por sí sola, no es algo “prohibido”. El riesgo aparece cuando queda extendida o suelta a ras de suelo. Una opción más segura es:

  • secarla bien y retirar la suciedad más gruesa
  • doblarla con orden o enrollarla
  • colgarla de un gancho en el cobertizo o en el garaje
  • no tirarla hecha un ovillo en un rincón sobre el suelo

Así el material dura más y deja de ofrecer un rincón apetecible para esconderse.

¿Qué hacer si ya hay una serpiente en el jardín?

Incluso con precaución, puede que alguna serpiente se instale en el jardín: no solo bajo lonas, también en un montón de piedras, bajo el compost o junto a un muro soleado.

Lo importante entonces es no entrar en pánico. La mayoría de las serpientes que pueden verse en jardines de Europa central son huidizas y se apartan por sí solas en cuanto aparece gente.

Cómo actuar correctamente ante un encuentro

Si ve una serpiente, esta secuencia suele ayudar:

  • quedarse quieto y mantener la distancia
  • evitar movimientos bruscos y no intentar golpearla
  • retroceder despacio un paso
  • apartar a niños y mascotas de la zona

Nunca meter las manos desnudas bajo una lona que lleve tiempo en el suelo y jamás intentar matar a una serpiente: aumenta el riesgo de mordedura y, en muchos países, infringe la normativa de protección de la naturaleza.

En gran parte de Europa las serpientes están protegidas. Dañarlas o matarlas puede conllevar una multa. Además, especialistas recuerdan que cumplen una función importante en el ecosistema, por ejemplo como control natural de ratones.

Cuándo tiene sentido llamar a profesionales

Si el animal permanece en una zona de paso junto a la vivienda, aparece repetidamente en el mismo lugar o no está seguro de qué especie se trata, conviene llamar a:

  • el ayuntamiento o los servicios municipales competentes
  • un centro regional de conservación de la naturaleza
  • un centro de recuperación de fauna o un especialista en reptiles

Estos organismos pueden orientar y, si hace falta, derivar a personal capacitado para reubicar al animal con cuidado.

¿Hasta qué punto son peligrosas las serpientes en el jardín?

En muchos jardines se mueven especies totalmente inofensivas, que no son agresivas ni suponen una amenaza para adultos sanos. Buscan ratones, insectos o anfibios, no el contacto con personas. Los incidentes suelen ocurrir cuando el animal se siente acorralado, por ejemplo al meter la mano bajo una lona.

Para reducir aún más el riesgo, también puede ayudar:

  • evitar fuentes de alimento, como montones de compost con restos de comida al aire libre
  • no ignorar las plagas de ratones y actuar pronto
  • limitar setos densos y cubresuelos justo al lado de la casa
  • diseñar estanques de jardín de forma que niños y mascotas no puedan caer sin protección

Ningún jardín puede hacerse completamente “libre de serpientes”, y además no sería deseable desde el punto de vista ecológico. El objetivo realista es disminuir los encuentros en las zonas inmediatas de vivienda y juego.

Por qué la primavera es especialmente delicada

Tras la hibernación, las serpientes salen debilitadas de sus refugios. Necesitan con urgencia calor y lugares adecuados donde resguardarse. La franja de tiempo en la que las lonas y las placas oscuras resultan más atractivas va, aproximadamente, de abril a junio, según la zona y la meteorología.

En ese periodo conviene revisar el jardín con atención:

  • ¿hay lonas o plásticos que llevan meses sin tocarse sobre el suelo?
  • ¿quedan trozos de chapa o placas viejas en algún borde de la parcela?
  • ¿la pila de leña está montada directamente sobre la tierra?

Si se afrontan estos puntos a principios de año, se reduce la probabilidad de llevarse una sorpresa desagradable en el primer corte de césped o durante la gran recogida.

Complementos prácticos para un jardín seguro y respetuoso con la naturaleza

Un jardín menos atractivo para serpientes no tiene por qué convertirse en un espacio estéril de piedra. Es posible combinar zonas naturales con áreas seguras para niños. Por ejemplo, se pueden situar los arriates de aromáticas, los hoteles de insectos y las praderas de flores algo más lejos de la casa, mientras que los columpios y los lugares para sentarse quedan en una zona despejada y con el césped corto.

Quien tenga pequeños animales como conejos o gallinas debería asegurar los cercados de forma que no queden rendijas planas ni huecos a lo largo de los bordes exteriores. En esos rincones oscuros y templados no solo pueden asomarse serpientes: también atraen a roedores.

Entender cómo funcionan estas “trampas de calor” permite mejorar mucho con pocos gestos: guardar bien las lonas, elevar la leña, retirar chatarra del jardín… y, con ello, baja la probabilidad de que justo al lado de la terraza se monte un spa para reptiles.


Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Dejar un comentario