Muchos dueños de jardines quieren echar una mano a los erizos, pero si se les ofrece comida inadecuada, esos visitantes espinosos pueden enfermar en vez de alimentarse.
Cuando al anochecer aparece un erizo caminando por el jardín, es habitual recurrir a la leche, el pan o sobras de la cena. La intención es buena, pero para estos animales puede ser muy perjudicial. En cambio, con unas cuantas pautas sencillas y con ingredientes que casi todo el mundo tiene en casa, sí es posible apoyarles de forma útil, sobre todo en primavera y durante periodos secos con pocos insectos.
Por qué los erizos necesitan ayuda con el alimento en determinados momentos
Los erizos están entre los animales silvestres más apreciados en los jardines británicos y, cada vez más, también en los alemanes. A la vez, su población se reduce de manera alarmante desde hace años. En el Reino Unido, especialistas hablan de descensos de hasta tres cuartas partes desde el año 2000, y en Europa Central existe una preocupación parecida.
Las razones se conocen bien: menos jardines naturales, más superficies selladas, el uso de pesticidas y, como consecuencia, menos insectos. Y precisamente los insectos son la base de la dieta del erizo. Quien tenga un jardín puede ayudar con una alimentación puntual en etapas críticas, sin acostumbrar en exceso a los animales a la comida humana.
"Los erizos son insectívoros. La comida extra de la cocina es solo un pequeño apoyo, pero nunca sustituye a las presas naturales."
Alimentación del erizo: 6 ideas seguras con cosas de la despensa
La buena noticia es que no hace falta comprar comida especial para dar un apoyo puntual a los erizos. Bastantes productos de la despensa, la nevera o el congelador pueden funcionar sorprendentemente bien, siempre que se elijan con criterio.
1. Comida húmeda para perro o gato (de carne, sin pescado)
La comida húmeda sin condimentos y basada en carne, pensada para perros o gatos, se parece bastante a lo que un erizo come en la naturaleza. Hay dos claves:
- que no lleve pescado
- que tenga un porcentaje alto de carne y poca salsa
El pescado provoca con frecuencia problemas digestivos en los erizos. Es preferible optar por variedades sencillas de ternera, pollo o pavo. Con una pequeña porción sobre un plato llano es más que suficiente.
2. Croquetas secas para gato o para gatitos
Las croquetas secas, por ejemplo las destinadas a gatitos, aportan energía concentrada y se conservan durante mucho tiempo. Conviene que:
- sean específicas para gato o gatito
- no estén basadas en pescado
- si se trata de erizos jóvenes y hace falta, se humedezcan ligeramente
Este tipo de alimento seco va especialmente bien en noches en las que la comida húmeda se reseca rápido o en las que otros animales podrían llevársela antes.
3. Aves cocidas sin condimentos o carne picada magra
Unos trozos sobrantes de pollo o pavo bien cocinados pueden ser un alimento ideal para el erizo, siempre que estén completamente sin condimentar. La carne picada magra de ternera también es una opción adecuada.
Importante:
- nada de sal, salsas ni marinados
- sin piel crujiente ni capas de grasa
- desmenuzar la carne en pedazos pequeños y fáciles de tragar
4. Carne en lata en agua
Si queda una lata de carne en el armario, merece la pena leer la etiqueta. Solo sirve carne pura en agua o en su propio jugo. Los productos en salmuera, con salsas muy condimentadas o con cebolla deben quedarse en la lata.
Esta alternativa es más bien un recurso de emergencia cuando no hay comida adecuada para animales en casa. Con una o dos cucharadas soperas basta de sobra.
5. Huevo: cocido o revuelto sin añadidos
Un huevo duro o un revuelto cuajado rápidamente en la sartén (solo con agua, sin leche) aporta proteína de calidad. Se puede dar también la yema, siempre que no haya condimentos.
El huevo se pica pequeño o se aplasta a lo grosero. Los restos deben retirarse por la mañana para no atraer ratas u otros visitantes no deseados.
6. Frutos secos sin sal y trozos de pienso seco roto
Unas cuantas cacahuetes sin sal o unas galletas secas para perro trituradas pueden complementar la dieta de forma ocasional. La clave aquí es “unas cuantas”: demasiados frutos secos llevan con rapidez al sobrepeso.
Para evitar atragantamientos, los frutos secos y las croquetas grandes deben partirse o machacarse.
Qué no debe comer un erizo bajo ningún concepto
"La leche no es una bebida para los erizos, sino una receta segura para la diarrea y la deshidratación."
Muchos errores nacen de la buena voluntad y de mitos antiguos. Sin embargo, hay cosas que les perjudican tanto que deben evitarse siempre:
- Leche y lácteos: los erizos son intolerantes a la lactosa y pueden sufrir diarreas intensas.
- Pan, bizcochos, bollería: aportan pocos nutrientes y se hinchan en el estómago.
- Dulces, chocolate, restos de postres: mucho azúcar y, a menudo, grasas y aromatizantes.
- Comida de perro o gato con pescado: suele provocar molestias digestivas.
- Sobras sazonadas: la sal, la cebolla, el ajo y las especias picantes resultan problemáticos.
En lugar de leche, junto al alimento siempre debe haber un cuenco bajo con agua fresca. En veranos secos, esa simple medida puede salvar a más de un erizo.
Con qué frecuencia y en qué cantidad tiene sentido alimentarles
Los erizos no deben recibir comida como si fueran mascotas domesticadas. Se trata únicamente de un apoyo en momentos delicados:
- a comienzos de primavera, cuando salen del letargo invernal debilitados
- durante sequías prolongadas, cuando el suelo se endurece y apenas hay gusanos o larvas
- a finales de verano y principios de otoño, para que las crías acumulen reservas suficientes de cara al invierno
Una pequeña cantidad -aproximadamente un puñado- por noche y por animal es suficiente. Si con frecuencia sobra mucho, es señal clara de que se está poniendo demasiada comida.
Jardín apto para erizos: la comida es solo el primer paso
La ayuda duradera no consiste en colocar cada vez más cuencos, sino en tener un jardín que atraiga insectos. Escarabajos, lombrices, cochinillas y larvas forman el alimento natural del erizo.
Estructura en vez de jardín de piedra
Un jardín “impoluto”, con mucha grava, césped cortado al milímetro y tratamientos químicos, prácticamente no ofrece nada a los erizos. En cambio, resulta muy útil:
- reservar rincones silvestres con hierba alta y vivaces autóctonas
- mantener montones de hojas, pilas de madera muerta y ramaje
- cuidar parterres sin pesticidas para que los insectos se reproduzcan sin trabas
"Un pequeño montón de hojas atrae más alimento para el erizo que cualquier lata, y no cuesta ni un céntimo."
“Autopistas para erizos” en la valla
Un erizo puede recorrer varios kilómetros en una sola noche. Por eso, las vallas cerradas son una barrera real. Si se deja a ras de suelo una abertura de aproximadamente 13×13 centímetros, se crea un paso seguro. Estos huecos conectan varios jardines en un territorio mayor, con una oferta de alimento mucho mejor.
Dónde poner la comida y cómo vigilar la alimentación
Para no estar alimentando también a gatos, zorros o ratas, conviene crear una zona protegida. Muchas personas colocan una caja de cartón baja con entrada lateral sobre el plato, o utilizan una caja de plástico baja con un orificio recortado.
Consejos prácticos:
- ofrecer comida fresca cada tarde y retirar los restos por la mañana
- lavar los cuencos con regularidad con agua caliente
- no situar el punto de alimentación junto a carreteras ni al borde de estanques
Cuándo deben intervenir especialistas en erizos
No todo erizo que se ve de día necesita ayuda inmediata: en verano, las hembras lactantes o los animales en desplazamiento pueden estar activos con luz. Las señales de alarma son:
- erizos pequeños a finales de otoño que pesen claramente menos de 500 gramos
- animales tambaleantes o apáticos
- heridas abiertas, infestación de larvas o erizos con tos intensa
En esos casos, el animal debe pasar a manos con experiencia, por ejemplo una estación de recuperación de erizos o un veterinario con conocimientos de fauna silvestre. Una “rehabilitación casera” con bandeja de arena y copos de avena suele empeorar la situación.
Por qué la comida es solo una pieza dentro de la protección del erizo
Quien quiera ayudar a los erizos tiene varias palancas: menos venenos en el jardín, más estructura, puntos de agua seguros y huecos en las vallas. La comida de la despensa es, entonces, el remate que les permite salir adelante en épocas de escasez.
Además, hay un efecto práctico: las familias que dejan comida por la noche suelen observar a los animales con más atención. Los niños aprenden rápido por qué la leche es un tabú para los erizos y por qué un montón de hojas puede ser más valioso que la siguiente capa de grava decorativa. Así, de un simple plato de comida para gatos en el jardín puede nacer un pequeño gesto de conservación de la naturaleza a la puerta de casa.
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