La cuarta generación del Porsche Cayenne supondrá un auténtico punto de inflexión para el SUV más vendido de la marca de Stuttgart. Será 100% eléctrico pero, a diferencia del Macan, se venderá de forma simultánea con las versiones del Cayenne de combustión e híbridas enchufables.
La primera aparición pública -todavía camuflado- está prevista para el Salón de Múnich, entre el 9 y el 14 de septiembre, y Porsche sigue desvelando poco a poco las novedades de su nuevo SUV.
La última información tiene que ver con la recarga de la batería. El nuevo Cayenne Electric será el primer eléctrico de Porsche en estrenar una solución que, hasta ahora, era habitual en dispositivos móviles: wireless charging, es decir, “carga inalámbrica” en español.
¿Cómo funciona?
Del mismo modo que los smartphones deben colocarse sobre una base específica, con el nuevo Porsche Cayenne Electric ocurrirá algo parecido. Su uso se limita a situar el SUV sobre lo que la marca denomina Porsche Wireless Charging (PWC), una placa instalada en el suelo.
Al aproximarse, el SUV la identifica y pone en marcha las cámaras de aparcamiento, facilitando al conductor el alineado del vehículo en la posición adecuada sobre la placa. Para asegurar una transferencia de energía correcta, el Cayenne utiliza su suspensión neumática para reducir la altura al suelo, activando así el campo magnético de la base.
Según Porsche, esta base permite potencias de hasta 11 kW y trabaja con una eficiencia de alrededor del 90%, cifras comparables a la carga por cable en corriente alterna (AC).
Para que el sistema funcione con seguridad, incorpora mecanismos de detección de objetos. En la práctica, esto implica que, si se detecta algo sobre la base, la carga se detendrá y solo se reanudará cuando la placa vuelva a estar libre.
Como sucede con una wallbox, su funcionamiento podrá gestionarse manualmente desde la aplicación My Porsche, con opciones para programar horarios y activar funciones de preacondicionamiento.
Extra
No hay «bela sin senão». Pese a la innovación, este sistema no estará incluido de serie. Todos los Cayenne Electric saldrán de fábrica preparados para montar el equipo, pero tanto el receptor -situado en la parte inferior delantera- como la base de carga serán opcionales.
Además, Porsche ya ha indicado que, si en el futuro aparece una base con mayor potencia, no bastará con una actualización de software. El SUV alemán tendrá que incorporar nuevo hardware.
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