Ahora con 100 cv, el Dacia Spring es capaz de afrontar un tramo de autopista o un adelantamiento con confianza.
Casi todo se ha dicho ya del Dacia Spring: un eléctrico pequeño, asequible y que resuelve con honestidad los desplazamientos de casa al trabajo.
Para muchos conductores ha sido la puerta de entrada a la electrificación total, entre otras cosas porque sigue siendo, año tras año, el eléctrico más barato a la venta en nuestro país.
Por eso no sorprende que, desde su lanzamiento en 2021, ya haya acumulado prácticamente 200 mil unidades vendidas en Europa. Te guste más o menos la idea, el Spring se ha convertido en un auténtico caso de éxito.
Pero los tiempos cambian y también lo hacen las expectativas de los clientes. Y es que, si en 2021 el Spring estaba prácticamente solo entre los eléctricos nuevos por debajo de 20 mil euros, hoy el panorama ya no es el mismo. Por no hablar del mercado de ocasión, que crece y mejora a gran ritmo.
Dacia lo sabe tan bien como nosotros y, por ese motivo, le aplicó una actualización importante en 2024: nueva imagen exterior, una auténtica transformación del habitáculo, mayor confort de marcha y un precio todavía más bajo. Puedes verlo al detalle (por dentro y por fuera) en este vídeo:
Esa decisión le dio una segunda vida al modelo y se notó de inmediato en las cifras: además de liderar el segmento en Europa, en 2025 el Spring se coronó en Portugal como el eléctrico más vendido a particulares, con un total de 715 matriculaciones (un 220% más que en 2024).
Aun así, la marca rumana quiere ir más allá. Y ha presentado lo que podría ser la actualización definitiva del Spring, que pronto tendrá compañía: otro pequeño eléctrico basado en el Twingo de la «hermana» Renault.
Más potencia, batería nueva, plataforma puesta al día y, por primera vez… una barra estabilizadora. Sobre el papel, todo apunta a que puede ser el mejor Spring de siempre. Pero, ¿lo es de verdad? Fuimos a conducirlo para comprobarlo.
Mejor en (casi) todo: Dacia Spring 2026
Aunque se trata de una puesta al día anual, el Dacia Spring de 2026 avanza en varios frentes. Y algunos de esos pasos son realmente importantes.
Para empezar, estrena dos motores eléctricos nuevos: uno de 52 kW (71 cv) y otro de 75 kW (102 cv). Con ellos llega un 20% más de par (total de 137 Nm) entre 80 km/h y 120 km/h.
Puede que no parezca una gran cifra, pero basta con recordar que el primer Spring no pasaba de 33 kW (45 cv) para entender que la potencia se ha más que duplicado. Y eso sí es noticia. Ya sé que 100 cv no impresionan a nadie, pero si tenemos en cuenta que el Spring pesa poco más que una lata de atún (1069 kg), ese extra de potencia se nota de verdad.
El resultado es un coche más despierto, más seguro y también más polivalente. Este aumento de empuje abre por fin la puerta a salir de la ciudad con el Spring, que ya no se achanta ante un tramo de autopista ni ante un adelantamiento más comprometido. Y en el tráfico urbano, además, se siente más ágil que nunca.
Aun así, la novedad que más aplaudo es la incorporación de una barra estabilizadora (de serie en todas las versiones), junto con un nuevo tarado de muelles y amortiguadores y una mejora en la asistencia del sistema de frenado.
¿En qué se traduce? En un coche más estable y «bien asentado» en curva, con menos balanceos de la carrocería, lo que hace que la conducción sea más natural, segura y predecible.
La autonomía sigue siendo la cuestión
Otro cambio relevante está en la batería, que es completamente nueva: si antes utilizaba química NMC (níquel, manganeso, magnesio) y ofrecía 26,8 kWh de capacidad, ahora pasa a ser del tipo LFP (fosfato de hierro-litio) con «solo» 24,3 kWh.
Aun así, pese a recortar capacidad, la autonomía homologada (ciclo WLTP) se mantiene prácticamente igual entre ambas versiones: 225 km en el nuevo Spring frente a 228 km en la versión anterior, algo que se explica por unos consumos anunciados de apenas 12,4 kWh/100 km.
Dicho esto, mientras Dacia siga optando por no incrementar la capacidad de la batería (en este caso incluso la ha reducido), será complicado «rascar» más kilómetros. Y esta autonomía es limitada. Por un lado tenemos un coche más capaz y más versátil; por otro, seguimos hablando de un eléctrico con un radio de acción corto.
Basta mirar el ejemplo del Renault Twingo: gracias a una batería LFP de 27,5 kWh de capacidad, puede recorrer hasta 263 km con una sola carga.
¿Y las recargas?
En este apartado hay avances, aunque sin excesos: la carga en corriente continua (DC) sigue siendo opcional, igual que antes, pero el pico de potencia sube de 30 kW a 40 kW, lo que permite pasar del 20% al 80% en 29 minutos.
En corriente alterna (AC) el límite se mantiene en 7 kW, como en el Spring anterior, pero gracias a la gestión de la nueva batería LFP, Dacia ha logrado recortar 40 minutos el tiempo de carga del 20% al 100%: ahora se hace en 3h20 min.
Por debajo de 20 mil euros
El Dacia Spring está más redondo y mejor equipado que nunca. En eso no tengo dudas. Pero también mantiene las limitaciones típicas de una propuesta del segmento A (urbanos), sea eléctrica o de combustión.
En el caso del Spring, el mayor punto débil acaba siendo la autonomía -probablemente su principal «talón de Aquiles»-, sobre todo para quien no tiene ningún otro coche en el garaje.
Como ocurre tantas veces, todo depende de las expectativas. Si buscas un eléctrico para recorrer varios cientos de kilómetros a la semana, el Spring difícilmente será la solución.
En cambio, si quieres un 100% eléctrico para «resolver» los 30-40 kilómetros que haces hasta el trabajo, puedes cargar en casa y no necesitas mucho espacio, este Dacia seguirá siendo una opción a tener en cuenta.
Es verdad que esta nueva versión, con 100 cv, todavía no tiene precio cerrado para Portugal (los pedidos solo se abren a final de mes), pero ya sabemos que quedará por debajo de la barrera de 20 mil euros.
Y si antes eso podía ser una gran baza, ahora también puede complicarle la vida, porque es en esa zona donde se sitúa el precio de uno de los modelos que más está dando que hablar en este segmento: el «primo» Renault Twingo.
Aún no lo he conducido, pero ya lo fui a ver en persona a París y tiene un «factor wow» del que el Spring carece. Pero decide tú:
Al final del día sé que será (casi) siempre una cuestión de gustos personales. Pero teniendo en cuenta que muchos clientes acaban en el segmento A por presupuesto, para mí el Twingo parte con ventaja, porque resulta más deseable, más divertido y… más cool. Aunque el Spring siga ofreciendo una relación precio/calidad/funcionalidad casi imbatible dentro del mercado de eléctricos nuevos.
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