El nuevo Mercedes-Benz GLC eléctrico llegará a los concesionarios en 2026 con una arquitectura eléctrica de 800 V -una solución que otros fabricantes adoptaron hace años, como Porsche o incluso Hyundai- y con una nueva generación de motores eléctricos y baterías, estrenada recientemente en el nuevo CLA.
Su lanzamiento viene a cubrir un hueco relevante dentro del segmento de los SUV eléctricos. Hasta ahora, Mercedes-Benz estaba presente con el EQC (presentado en 2019), un modelo desarrollado a partir de la base de una versión de combustión, con los compromisos habituales que eso supone en espacio y practicidad.
Que sea el GLC quien inaugure esta hornada de tecnologías más avanzadas no es casual: desde hace tiempo es el Mercedes más vendido a escala mundial. El GLC con motores de combustión seguirá comercializándose durante algunos años más. De hecho, ambos se ensamblan en la misma planta de Bremen (Alemania), aunque los motores eléctricos llegan desde Rumanía.
“Obra de arte iluminada”
En el exterior, el Mercedes-Benz GLC eléctrico adopta una nueva identidad frontal: la anterior parrilla con función técnica pasa a ser, sobre todo, un elemento visual, algo que los diseñadores alemanes describen como una “obra de arte iluminada con tecnología de vanguardia”.
Destaca por el marco cromado, la estructura de vidrio ahumado y el listón luminoso. Según los mercados y el acabado, puede incorporar una pieza decorativa con 942 puntos retroiluminados e incluso la estrella central iluminada.
En cuanto a cotas, aumenta 13 cm en longitud (4,85 m), 2,3 cm en anchura (1,91 m) y 0,5 cm en altura (1,64 m). También gana 8,4 cm de batalla, hasta 2,97 m. Este crecimiento explica, en parte, la mejora de la habitabilidad en la segunda fila, visible por ejemplo en los 4,7 cm extra para las piernas.
Además, los pasajeros disfrutan de mayor libertad de movimiento porque, por fin, desaparece el voluminoso túnel central del suelo: no hay árbol de transmisión ni línea de escape recorriendo longitudinalmente este GLC.
El maletero declara 570 litros: son 100 litros más que en las actuales versiones híbridas enchufables, aunque 30 litros menos que en las variantes exclusivamente de gasolina.
Innovación en el habitáculo del Mercedes-Benz GLC eléctrico
La sensación de novedad continúa en el interior. De forma opcional, puede montar la pantalla más grande vista hasta ahora en un Mercedes-Benz: el nuevo Hyperscreen de 39,1” (99,3 cm). Este conjunto, opcional, unifica en una sola pieza lo que antes eran tres pantallas. Queda por ver en detalle la versión de acceso, que mantiene tres displays separados (instrumentación, infoentretenimiento y uno específico para el acompañante).
Hay especial interés por comprobar cómo se comporta este salpicadero, ya que la marca afirma que es el primero del mundo en integrar a la vez funciones de Inteligencia Artificial de Microsoft y de Google. Según Mercedes-Benz, esta combinación le permite sostener una conversación tan natural como la que tendrías con un amigo o un familiar durante un viaje (con un conocimiento general sin límites).
La firma también subraya la alta resolución gráfica y la potencia de procesamiento como puntos fuertes en la presentación del nuevo GLC eléctrico. A ello se suma un conjunto de programas y funciones de iluminación ambiental personalizable, junto con superficies retroiluminadas.
Mención aparte merece el techo panorámico, que permite regular eléctricamente su opacidad (en nueve secciones distintas) y que puede proyectar 162 puntos de luz para recrear un cielo estrellado, tal y como ya vimos en el CLA. También vuelven los mandos físicos al volante -como en el CLA Shooting Brake- tras la petición de muchos clientes, que no recibieron bien su desaparición en el GLC actual.
489 CV y hasta 713 km de autonomía
Por ahora no se han publicado todos los datos técnicos del sistema de propulsión del nuevo Mercedes-Benz GLC eléctrico. Es lógico: aún faltan bastantes meses para su llegada al mercado y las marcas rara vez desvelan todas sus cartas con tanta antelación a la competencia.
La nueva plataforma MB.EA de 800 V permite elevar de forma notable la potencia de carga en corriente continua (DC) hasta 330 kW. En corriente alterna (AC) puede ser de 11 kW o, de manera opcional, de 22 kW.
De acuerdo con el fabricante, será posible sumar 303 km de autonomía en solo 10 minutos (si se carga a la potencia máxima). En condiciones óptimas, una recarga del 10% al 80% en DC podría completarse en apenas 22 minutos.
El GLC 400 4MATIC (la primera versión anunciada) recurre a dos motores eléctricos -uno por eje- con una potencia máxima conjunta de 360 kW (489 CV). Todavía no se ha detallado la potencia individual de cada motor ni el par máximo.
Sí se conoce que la velocidad máxima es de 210 km/h, que el 0 a 100 km/h se realiza en 4,3 s y que la batería de 94 kWh (utilizables) promete una autonomía entre 571 km y 713 km (ciclo combinado WLTP). Los consumos, aún provisionales, oscilan entre 18,8 kWh/100 km y 14,9 kWh/100 km.
Al igual que en el nuevo CLA, el motor trasero va asociado a una caja de dos velocidades, con el objetivo de mejorar la respuesta en aceleración y reducir los consumos.
Suspensión neumática y eje trasero direccional
El chasis cuenta con suspensión independiente en las cuatro ruedas, con esquema multibrazo detrás. En los acabados superiores puede equipar una suspensión neumática inteligente, diseñada para ayudar a filtrar baches y vibraciones cuando el firme no es regular.
Su nueva función Car-to-X permite ajustar electrónicamente los amortiguadores antes de pasar por irregularidades. Por su parte, el control de altura libre al suelo utiliza datos de Google Maps para mantener el vehículo lo más bajo posible durante el mayor tiempo posible.
Esta estrategia reduce la resistencia aerodinámica (el Cx es de solo 0,26) y, en consecuencia, el consumo energético. Además, por primera vez el conductor puede modificar la altura de la suspensión Airmatic mediante órdenes de voz.
Uno de los puntos donde los primeros eléctricos de Mercedes-Benz no brillaban era el tacto del freno: demasiado esponjoso y con poca contundencia al inicio del recorrido del pedal, señal de una integración mejorable entre la frenada regenerativa y la de fricción.
Para corregirlo, el nuevo GLC eléctrico incorpora un sistema de frenos One-Box, capaz de calcular la recuperación máxima posible y recurrir lo mínimo al freno de fricción.
Según los ingenieros de la marca, en conducción diaria el nuevo Mercedes-Benz GLC eléctrico genera electricidad al frenar en más del 99% de las situaciones. La recuperación alcanza 300 kW y ayuda a ampliar la autonomía, con cuatro niveles de regeneración.
Opcionalmente, el GLC eléctrico puede montar un eje trasero direccional. Hasta 60 km/h, las ruedas traseras giran en sentido contrario a las delanteras hasta 4,5º, reduciendo el diámetro de giro de 12,1 m a 11,2 m. Por encima de 60 km/h, giran 2,5º en el mismo sentido que las delanteras, generando un efecto de aumento de la batalla que aporta más estabilidad y seguridad a alta velocidad.
¿Cuándo llega?
La llegada del nuevo Mercedes-Benz GLC eléctrico está prevista para la primera mitad de 2026, prácticamente al mismo tiempo que la de su rival más directo, el BMW iX3, que también debutará en el Salón de Múnich. Todo apunta a que será uno de los grandes enfrentamientos del año.
Con todo, ambos deberán medirse con el Audi Q6 e-tron, un modelo que ya hemos probado y que está cosechando un éxito comercial bastante notable.
Aún no se han comunicado los precios y, como ocurre con su rival, es previsible que la gama se amplíe tanto por encima como por debajo de esta versión 400 4MATIC.
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Dejar un comentario