El ZS es el MG más vendido en Europa. La relación entre precio y equipamiento juega claramente a su favor.
MG está viviendo una auténtica resurrección en Europa y, en Portugal, la historia sigue el mismo guion. La firma británica, hoy bajo el paraguas de la china SAIC Motor, ha ido ganando cuota con una estrategia centrada, sobre todo, en modelos híbridos y eléctricos. De la MG de antaño queda el nombre, así que conviene hablar del presente.
En 2024, este ZS fue el best-seller de MG en Europa, con casi 100 mil unidades (97 901 unidades) vendidas. El precio es uno de sus grandes reclamos -incluido en el ZS Hybrid+ probado aquí-, pero ¿se limita todo a ser barato? Es momento de despejarlo.
Un SUV que no llama la atención
A diferencia del Cyberster, que ya hemos conducido, en el ZS MG ha apostado por una estética muy discreta, coherente con el enfoque racional que propone este modelo, como veremos más adelante. Sus trazos son suaves y continuistas, sin elementos especialmente distintivos.
Esa carrocería de corte SUV juega a favor de la practicidad y del espacio, y deja claro que es una opción pensada para familias: el maletero ofrece hasta 443 litros de capacidad, en la línea de lo que vemos en el Peugeot 2008 Hybrid (434 litros) y en el Dacia Duster Hybrid (430 litros).
Eso sí, con 4,43 m de largo, el MG ZS Hybrid+ resulta más largo que todos ellos: el Duster se queda en 4,34 m, el Peugeot 2008 en 4,30 m y el Citroën C3 Aircross en 4,39 m.
Muy bien dotado de equipamiento en el MG ZS Hybrid+
Por dentro, el ZS Hybrid+ está lejos de ser soso: el diseño es actual, limpio y bien proporcionado. El acabado Luxury suma materiales que, a primera vista, transmiten una buena percepción de calidad y añade una cantidad de equipamiento muy agradable -aunque el ensamblaje no es de referencia-. Aun así, aparecen detalles como aire acondicionado en la segunda fila, asientos delanteros calefactados, cámara 360º, volante en piel y más de una decena de asistentes a la conducción.
En tecnología, la propuesta es generosa desde los niveles de acceso: el cuadro de instrumentos digital de 12,3”, por ejemplo, viene de serie en todas las variantes; la pantalla multimedia central es de 10,25” en el acabado Standard y de 12,3” en el resto.
Los gráficos de la instrumentación, eso sí, se ven muy anticuados y en ocasiones cuesta leerlos, pero el sistema del display central resulta agradable de usar y demuestra una buena capacidad de respuesta. Además, es de agradecer que la climatización cuente con mandos físicos dedicados.
Como dictan los estándares actuales, hay compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay en toda la gama, navegación integrada y un equipo de sonido con seis altavoces.
Un habitáculo que convence por espacio
El interior del MG ZS Hybrid+ queda bien parado, especialmente en las plazas traseras, donde hay buen margen tanto para las piernas como para la cabeza.
Y aunque en la zona central existe un túnel de transmisión con cierto relieve, es posible viajar tres personas atrás, aunque esa configuración encaja mejor en trayectos cortos.
Para mejorar el confort de los pasajeros posteriores, hay dos salidas de ventilación y también una toma USB -por desgracia es Tipo A y no Tipo C-. Aun así, es preferible tenerlo a no disponer de nada.
Un híbrido pensado para ahorrar
El MG ZS Hybrid+ utiliza el mismo sistema de propulsión que el nuevo MG3 Hybrid+. Combina un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1,5 litros con 102 cv, dos motores eléctricos (uno con 136 cv y otro con 61 cv) y una caja automática de tres velocidades.
En conjunto, el ZS Hybrid+ alcanza 196 cv de potencia máxima combinada y 425 Nm de par máximo combinado. Son cifras altas, por encima de toda la competencia, y permiten completar el sprint de 0 a 100 km/h en 8,7s (vel. máx. limitada a 168 km/h), dando a este SUV una respuesta viva tanto en ciudad como en carreteras secundarias.
Pero este MG ZS no es -ni pretende ser- un devorador de cronos: no existe una equivalencia directa entre esos “caballos combinados” y los caballos de un motor puramente de combustión. Lo que realmente promete este modelo, gracias a su sistema híbrido, es un consumo bajo. Y ahí, lo admito, los datos que obtuve me sorprendieron.
Durante los días que estuve con el ZS recorrí varios cientos de kilómetros, repartidos entre carreteras secundarias, ciudad y mucha autopista. Al devolverlo, marqué una media de solo 5,1 l/100 km.
En recorridos exclusivamente urbanos logré recortar más de un litro a esa cifra, lo que deja clara la eficiencia del sistema, alimentado por una batería de iones de litio NMC (níquel, manganeso y cobalto) con 1,83 kWh de capacidad.
Donde este híbrido se siente menos cómodo es en autopista, porque en ese escenario el «gasto» de avanzar recae casi por completo en el motor térmico. Y en esas condiciones es fácil ver consumos en la «zona» de los siete litros.
Aun así, gracias al depósito de combustible de 41 litros, incluso haciendo solo autopista se mantiene una autonomía alrededor de los 600 kilómetros.
Eso sí, es en el uso mixto y urbano donde el sistema híbrido del MG ZS realmente destaca. En ese entorno se puede circular gran parte del tiempo solo con el motor eléctrico, lo que ayuda a mantener el consumo (y, por extensión, los costes de uso) muy controlado.
Ruidoso, pero cómodo
En carretera, lo primero que llama la atención es que el MG ZS resulta más agradable de conducir de lo que cabría esperar en un híbrido de este precio. Y eso es una gran noticia.
La suspensión tiene un tarado más bien blando, algo que favorece el confort (la espalda lo agradece), pero si aumentamos el ritmo pierde aplomo y el balanceo de la carrocería se hace evidente.
En cualquier caso, como ya dije, el MG ZS no busca sensaciones deportivas. Ni le hace falta. Para un SUV familiar de este segmento cumple donde importa: es fácil de llevar por sus mandos suaves y ofrece un rodar cómodo incluso con llantas de 18”.
El punto que empaña ligeramente la experiencia a bordo es habitual en este tipo de híbridos: con aceleraciones fuertes, el motor de combustión suena poco agradable. Y la caja automática de solo tres relaciones tampoco ayuda.
¿Cuánto cuesta?
Con tarifas que arrancan en 26 990 euros (o 24 998 euros con campaña), el MG ZS Hybrid+ se sitúa entre los SUV híbridos más asequibles del mercado, con rivales directos como el Toyota Yaris Cross (desde 27 760 euros) y el Dacia Duster Hybrid (desde 27 200 euros).
El MG es, con diferencia, el que ofrece más potencia y mejores prestaciones. El Yaris Cross responde con consumos más bajos, pero es el más «justo» de los tres tanto por maletero como por espacio en las plazas traseras.
En ese apartado, el MG ZS saca pecho: es el que deja más espacio para las piernas detrás y el que firma el maletero más grande. Para quien necesite un SUV polivalente y capaz de encajar en el día a día de una familia, es un argumento que pesa.
Haciendo números, el MG ZS Hybrid+ deja una de las mejores relaciones calidad/precio del mercado: espacio, consumos y equipamiento son bazas muy sólidas. No hay otra manera de decirlo: es una «ganga».
Es evidente que el precio sube si se eligen los acabados superiores. Pero incluso en la configuración tope de gama, que es la probada aquí, no supera los 30 990 euros (o 28 998 euros con campaña).
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Dejar un comentario