Saltar al contenido

Un tipo raro de cáncer aumenta entre los jóvenes y los expertos no saben por qué.

Doctor mostrando imagen holográfica de estómago a paciente en consulta médica.

El cáncer de apéndice, un tipo de cáncer extremadamente poco frecuente, está siguiendo una trayectoria de aumento muy marcada entre las generaciones más jóvenes, y todavía no se sabe cuál es la causa.

Investigaciones recientes en Estados Unidos muestran que las personas de la Generación X y los Millennials tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades que las generaciones de mayor edad de recibir un diagnóstico de cáncer en el apéndice: ese órgano del tamaño de un dedo que cuelga del aparato digestivo y en el que casi nadie piensa hasta que algo falla.

Durante décadas, los cánceres del apéndice afectaban casi siempre a personas mayores; sin embargo, hoy 1 de cada 3 pacientes con cáncer de apéndice es diagnosticado antes de los 50.

Qué está detrás del aumento del cáncer de apéndice (cáncer apendicular)

La epidemióloga y bióloga molecular Andreana Holowatyj, de la Universidad de Vanderbilt, figura como autora principal de dos análisis recientes y quiere entender el motivo de este cambio. Lleva años investigando el fuerte repunte de los cánceres de apéndice entre distintas cohortes generacionales.

«Cuando pensamos en los importantes avances que hemos logrado en otros cánceres, hay una gran brecha», afirmó en 2024.

Unos años antes, en 2020, Holowatyj lideró un análisis nacional que concluyó que la incidencia del cáncer maligno de apéndice en Estados Unidos aumentó un 232 percent entre 2000 y 2016. El incremento se observó en todas las generaciones.

Un órgano infravalorado y un diagnóstico que puede pasar desapercibido

Durante mucho tiempo se consideró el apéndice un órgano vestigial, un resto evolutivo sin una utilidad real. No obstante, pruebas más recientes apuntan a que quizá no sea tan inservible.

La inflamación del apéndice -la apendicitis- es la complicación más habitual vinculada a este órgano y, en ocasiones muy poco comunes, el cáncer se detecta cuando el apéndice se extirpa.

La evolución del cáncer de apéndice puede ser silenciosa. Señales de alerta como dolor abdominal, hinchazón y dolor pélvico pueden confundirse con facilidad con problemas mucho más frecuentes, como trastornos digestivos o los cánceres colorrectales, que afectan a aproximadamente 150,000 personas al año en Estados Unidos.

En contraste, el cáncer de apéndice suma solo alrededor de 3,000 casos anuales. Esa rareza se traduce en poca investigación y baja concienciación.

«Aunque el cáncer de apéndice es raro, es importante que las personas que presentan estos síntomas acudan a un profesional sanitario», señala Holowatyj.

«Descartar la posibilidad de un diagnóstico de cáncer de apéndice, o detectarlo de forma temprana, es importante para este cáncer a medida que seguimos aprendiendo qué factores pueden estar contribuyendo a esta tendencia preocupante».

En la actualidad no existen pautas de cribado estandarizadas para el cáncer de apéndice y las opciones terapéuticas son limitadas. Según Holowatyj, estos tumores pueden pasarse por alto con facilidad, sobre todo ahora que cada vez es más habitual manejar la apendicitis sin cirugía.

A veces, su presentación se asemeja a hernias, miomas o quistes. En mujeres, este cáncer puede confundirse con lesiones endometriales.

«Los tumores apendiculares albergan características moleculares distintas a las de los cánceres colorrectales», explicó Holowatyj en 2020.

«Se manifiestan y se diseminan de forma diferente, no responden a la quimioterapia a la que lo hacen la mayoría de los tumores colorrectales y afectan de manera desproporcionada a adultos jóvenes».

Qué muestran los datos por año de nacimiento

De acuerdo con el trabajo más reciente de Holowatyj y su equipo, los casos de cáncer de apéndice se triplicaron en estadounidenses nacidos entre 1976 y 1984, en comparación con quienes nacieron entre 1941 y 1949. En paralelo, para los nacidos entre 1981 y 1989, los casos se cuadruplicaron.

Los científicos todavía no tienen claro el motivo.

Holowatyj y sus colegas plantean que podrían influir cambios en los hábitos de salud -como la dieta y la actividad física-, variantes genéticas heredadas y posibles exposiciones ambientales, por ejemplo contaminación por plásticos o por sustancias químicas.

Lo que opinan otros expertos y el contexto en jóvenes

El oncólogo quirúrgico Steven Ahrendt, de la Universidad de Colorado, que no participó en la investigación, afirma que el aumento reciente no le sorprende.

«Sin duda veo pacientes de 20 y 30 años con tumores avanzados de apéndice que tratamos», comentó en junio, al referirse al estudio más reciente de Holowatyj y su equipo.

«Sabemos que el cáncer de colon ha ido aumentando en incidencia en adultos jóvenes, así que es razonable pensar que los mismos factores están actuando en pacientes con cáncer de apéndice».

Otros estudios recientes también han descrito un repunte de cáncer en personas jóvenes en los últimos años: según un estudio de 2023, la tasa de diagnósticos en menores de 50 años se disparó hasta casi un 80 percent en tres décadas.

Una revisión internacional de 2022 situó a los cánceres gastrointestinales a la cabeza, con los incrementos más acusados en cánceres del intestino, apéndice, conducto biliar y páncreas.

Aunque las causas siguen sin estar establecidas, especialistas consideran que la dieta y el mal descanso podrían influir, con los alimentos ultraprocesados y el alcohol como principales sospechosos.

También se ha señalado, de forma más general, la implicación de los llamados “químicos eternos” que contaminan el agua potable y de los microplásticos en el cáncer.

Holowatyj y su equipo tienen previsto seguir investigando quién presenta un mayor riesgo de cáncer de apéndice y por qué.

«Al ser un cáncer raro, el cáncer de apéndice recibe una atención limitada. Nuestro equipo está profundamente comprometido con impulsar avances notables en nuestra comprensión de esta enfermedad para nuestros pacientes», afirma en la web del laboratorio de Vanderbilt.

Los estudios se publicaron en Gastroenterología y en los Anales de Medicina Interna.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Dejar un comentario