Un equipo internacional de investigadores ha identificado que los Neandertales sufrieron un desplome demográfico importante que comenzó hace alrededor de 75,000 años.
Aunque su población se recuperó durante un tiempo, casi todos los Neandertales tardíos de Europa resultaron ser descendientes de un único grupo reducido.
Esta escasa diversidad genética pudo haber contribuido a su desaparición, que se sitúa en torno a hace 40,000 años.
Evidencias sobre la presencia continua de los Neandertales en Europa
"Tenemos pruebas de que los Neandertales habitaron Europa de forma continua entre hace 400,000 y 40,000 años", afirma el paleogenetista Cosimo Posth, de la Universidad de Tubinga (Alemania).
"Sin embargo, solo contamos con detalles fragmentarios de su historia poblacional. Hasta ahora, sabemos muy poco sobre los procesos evolutivos que precedieron a su extinción."
ADN mitocondrial (mtDNA) y registro arqueológico para reconstruir la historia de los Neandertales
Para aclararlo, los autores del nuevo trabajo combinaron análisis genéticos con evidencias arqueológicas ya existentes. Su propuesta es que, hace unos 75,000 años, las condiciones de la Edad de Hielo pudieron obligar a grupos de Neandertales ampliamente distribuidos a replegarse hacia una única zona segura -un refugio- situada en algún punto del suroeste de Francia.
Los Neandertales tardíos de Europa analizados en este estudio vivieron entre hace 60,000 y 40,000 años. El equipo examinó el ADN mitocondrial (mtDNA), que se transmite por línea materna, a partir de huesos y dientes de 59 Neandertales.
Aunque el mtDNA no contiene el genoma completo como el ADN nuclear, suele conservarse mejor en el entorno durante decenas de miles de años. Además, es más sencillo de extraer de restos antiguos, como en este caso.
A través de un análisis estadístico del mtDNA, los investigadores pudieron situar en hace 65,000 años el momento en que la genética de la población empezó a diversificarse de nuevo de manera notable, aproximadamente cuando los Neandertales habrían podido salir otra vez de ese refugio de la Edad de Hielo.
Un linaje materno dominante desde la Península Ibérica hasta el Cáucaso
A pesar de que las muestras de mtDNA procedían de una zona geográfica amplia, en todas predominaba la misma rama genética materna. Esto apunta a un origen común: una ascendencia compartida que se remontaría a un número sorprendentemente pequeño de individuos.
"Esto explica por qué casi todos los Neandertales tardíos secuenciados hasta ahora -desde la Península Ibérica hasta el Cáucaso- pertenecen a la misma línea de ADN mitocondrial heredado", señala Posth.
Pero la trayectoria no fue estable de manera indefinida. El mtDNA también reveló una caída abrupta y pronunciada de la diversidad genética neandertal entre hace 45,000 y 42,000 años.
Ese resultado constituye una evidencia de un descenso importante y rápido del tamaño poblacional antes de la extinción final, que se cree que ocurrió alrededor de hace 40,000 años.
En conjunto, el patrón encaja con una especie que se expandió repetidamente y se fragmentó en grupos más pequeños, algo que, a su vez, los habría hecho más vulnerables a catástrofes naturales, presiones ambientales y a los efectos de una diversidad genética baja (incluidas enfermedades y mutaciones).
Limitaciones del mtDNA y una historia no lineal
Para reconstruir la cronología planteada por los investigadores es necesario asumir varios aspectos, y el mtDNA no ofrece por sí solo la visión completa que proporcionarían registros de ADN nuclear. Aun así, el estudio presenta un argumento convincente.
En consecuencia, probablemente no convenga imaginar la ascendencia de los Neandertales europeos como una línea recta. Más bien, según lo descrito aquí, su historia se caracteriza por contracciones, nuevas expansiones y otro colapso, antes de extinguirse por completo.
Cada nuevo estudio sobre Neandertales aporta piezas adicionales a este periodo tan interesante, inmediatamente anterior a que Homo sapiens empezara a convertirse en la especie más dominante del planeta. Comprender mejor a los Neandertales también puede ayudarnos a entender con mayor claridad a nuestra propia especie y su historia.
El trabajo también ilustra cómo, dentro de una misma investigación, es posible combinar enfoques distintos -en este caso, mtDNA y un conjunto más amplio de registros arqueológicos que reflejan los movimientos de poblaciones de Neandertales a lo largo del tiempo- para reconstruir el pasado de forma significativa.
"Esto nos permitió combinar las dos líneas de evidencia y reconstruir la historia demográfica de los Neandertales en el espacio y en el tiempo", explica Jesper Borre Pedersen, arqueólogo del Paleolítico en la Universidad de Tubinga.
La investigación se ha publicado en PNAS.
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