Saltar al contenido

Truco sencillo con la taza: así puedes reducir el consumo eléctrico de tu lavavajillas.

Persona colocando una taza blanca en un lavavajillas abierto bajo una encimera de madera en una cocina moderna.

Suben los precios de la electricidad, el lavavajillas se pone a diario… y, aun así, en el armario de la cocina suele haber un ayudante sencillo que permite ahorrar dinero de verdad.

Muchas familias asumen el gasto eléctrico del lavavajillas como un coste fijo, algo que apenas se puede modificar. Sin embargo, a menudo basta un pequeño truco con un objeto cotidiano para que el aparato funcione de forma más eficiente, limpie mejor y haga menos ruido, sin recurrir a limpiadores especiales caros ni cambiar de máquina.

Por qué el lavavajillas puede convertirse en un devorador silencioso de electricidad

Un lavavajillas moderno suele consumir alrededor de 1 kWh por ciclo. En un hogar familiar habitual, eso se traduce en unos 200 a 260 kWh al año. Con un precio de la luz de aproximadamente 18 céntimos por kWh, el gasto anual se sitúa rápidamente en torno a 40 euros solo por el lavavajillas.

La clave está, sobre todo, en un factor: la temperatura del agua. Cerca del 80 % de la energía se va a la resistencia que calienta el agua hasta la temperatura deseada. Cuando en esa zona se acumulan cal y restos de grasa, el aparato necesita más tiempo y más energía para calentar el agua. El resultado: el consumo aumenta poco a poco, pero de manera constante.

"Con solo 1 milímetro de cal adherida en la resistencia, el consumo eléctrico puede subir aproximadamente un 10 %."

En la práctica, esto significa que un equipo que debería gastar 260 kWh al año puede pasar fácilmente a 286 kWh por suciedad, aunque no se haya cambiado nada en los hábitos de lavado. Justo aquí entra en juego el truco de la taza.

El truco de la taza para el lavavajillas: cómo una taza de vinagre doméstico reduce la factura de la luz

La idea es sorprendentemente sencilla: se coloca una taza o un cuenco resistente al calor, lleno de vinagre doméstico, dentro del lavavajillas vacío. Después se pone un programa caliente, y el vinagre se encarga del resto.

Por ejemplo, sirven:

  • vinagre blanco doméstico clásico

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Dejar un comentario