En Portugal ya se han vendido más de medio millón de Renault Clio, un dato que habla por sí solo de las virtudes de este utilitario francés.
El Renault Clio es casi una institución en Portugal: desde 1991 suma más de medio millón de unidades y aparece con frecuencia entre los coches más vendidos del país. En Europa ocurre algo parecido. Aunque la quinta generación está a punto de dejar paso a su sustituto, en 2025 sus matriculaciones han subido: es el segundo modelo más vendido del «viejo continente».
Y este éxito no se explica únicamente por el precio. El Renault Clio reúne suficientes argumentos que también se mantienen en el mercado de segunda mano: ofrece un confort y un espacio más que correctos, es seguro (cinco estrellas Euro NCAP), incorpora el equipamiento imprescindible para la vida actual y, por lo general, no supone un golpe excesivo para el bolsillo.
En esta guía de compra nos centramos en la quinta generación. Llegó en 2019 y prácticamente se despide del mercado -la sexta generación aterriza a principios de 2026-. En este artículo (y en el vídeo) repasamos la evolución del modelo, en qué conviene fijarse y qué motores encajan mejor, para ayudarte a elegir entre las cerca de 1400 unidades a la venta en Portugal en Pisca Pisca:
Evolución primero, osadía después
Cuando se presentó la quinta generación del Renault Clio, no faltaron críticas al diseño exterior por su excesiva cercanía con el modelo anterior. A ojos de muchos, parecía una simple puesta al día. El enorme éxito del Clio de cuarta generación llevó a Renault a aplicar la máxima “en equipo que gana no se toca”.
Su archirrival, el Peugeot 208 -que estrenó generación ese mismo año-, era más llamativo y diferente, por dentro y por fuera, pero no hubo razón para alarmarse. El Clio siguió haciendo lo que mejor sabe: venderse como pan recién hecho… ¿o quizá como baguettes recién hechas?
Eso sí, no se quedó congelado en el tiempo. En 2023 recibió una actualización que le dio una «cara» nueva, más expresiva y atrevida. Cambiaron paragolpes, faros, parrilla y firma lumínica -además de estrenar el nuevo logotipo del rombo-, alineándose con el lenguaje que impulsó el nuevo responsable de diseño de Renault, Gilles Vidal; curiosamente, el mismo que estuvo detrás del trazo del… 208.
Puedes ver esa evolución en la galería de abajo:
En la unidad que pudimos conducir en el vídeo superior -Clio 1.0 TCe-, ese punto de audacia queda algo rebajado al tratarse de una versión de acceso, con el nivel de equipamiento Evolution.
Si buscas el impacto visual completo, conviene mirar las versiones R.S. Line y, más adelante, Esprit Alpine (a partir del restyling), con un enfoque más deportivo. Resultan más atractivas, también en parte por montar llantas mayores (17″ en lugar de 16″), aunque lo que se gana en imagen puede restar un poco de confort.
Utilitario con ambiciones familiares
Si por fuera podía interpretarse como una evolución contenida, por dentro el salto fue notable: el Clio apostó fuerte por la digitalización, desde el cuadro de instrumentos (7″ o 10″) hasta la pantalla táctil central (7″ o 9,3″) del sistema de infoentretenimiento, que en el formato grande va colocada en vertical.
Por desgracia, esta generación nunca llegó a montar el sistema OpenR Link, con base Google, que sí vemos en los Renault actuales. Aun así, el Easy Link disponible en este Clio ofrecía una usabilidad correcta y ya era compatible con Apple CarPlay y Android Auto.
Los mandos físicos no desaparecieron: destacan los del climatizador, con tres generosos reguladores giratorios que integran pequeñas pantallas, una solución tan sencilla y práctica hoy como el primer día.
Por lo demás, y siendo un utilitario (con materiales lejos de ser los más mullidos), el Clio transmite una construcción robusta: la unidad probada en el vídeo superaba los 30 mil kilómetros y no presentaba ruidos parásitos.
Otro punto a favor es el maletero de 360 litros, de los más capaces del segmento y no muy alejado de propuestas del escalón superior. En las plazas traseras hay espacio suficiente -solo las personas más altas podrían notarlo algo justo- y, junto con el sistema Isofix, permite que el Clio encaje compromisos familiares sin demasiadas complicaciones.
Motorizaciones para todos los gustos
Uno de los grandes atractivos de la quinta generación del Renault Clio es contar con una gama de mecánicas muy variada: gasolina, diésel, GLP e híbrida. Parece que solo falta una versión eléctrica, pero ese hueco lo cubrieron antes el Zoe y ahora el nostálgico 5.
Otro de sus puntos fuertes es la sensación de que casi siempre existe “el motor adecuado” para lo que necesitamos -gasolina, diésel, GLP e híbrido-. Solo falta, efectivamente, una alternativa 100% eléctrica, vacío que primero rellenó el Zoe y que hoy ocupa el evocador 5.
La unidad del vídeo montaba la motorización de acceso en Portugal: el 1.0 TCe de 90 cv, asociado a una caja manual de seis relaciones. Sobre el papel puede parecer poco -especialmente en la era de los eléctricos muy potentes-, pero no lo es. El peso contenido del Clio le da prestaciones suficientes para el día a día, sin que la autopista suponga un problema.
Este 1.0 de tres cilindros también resulta bastante más agradable de usar que el anterior 0.9 TCe, y sus consumos son razonables: en Spritmonitor registra una media de alrededor de 6,1 l/100 km.
Si lo que quieres es recortar la factura del combustible, el Clio responde con la variante Eco-G, es decir, bi-fuel (gasolina/GLP). Parte del mismo 1.0 TCe, pero suma 10 cv (100 cv en total). Probablemente sea la elección más inteligente de toda la gama.
Para los que devoran kilómetros está el conocido 1.5 dCi (100 cv) -de hecho, esta generación del Clio quedará como la última que ofreció una opción diésel-. El Renault Clio E-Tech híbrido (sin necesidad de enchufarlo) fue una novedad absoluta en esta etapa y promete más rendimiento (140 cv), con consumos más bajos (5,0 l/100 km de media en los registros de Spritmonitor). Puede ser el mejor aliado de quien se mueve casi siempre por ciudad.
Al volante
Encontrar una buena postura de conducción en el Clio es sencillo. Ya en marcha, consigue esa virtud tan propia de los mejores franceses: combinar un nivel de confort elevado con un comportamiento competente. No es la referencia del segmento en ningún apartado concreto, pero tampoco se queda en evidencia.
Un Ford Fiesta resulta más divertido, un Volkswagen Polo más refinado y un Citroën C3 más cómodo, pero el Renault Clio logra un equilibrio alto entre todas esas cualidades.
Evolución de los precios del Renault Clio
Como ya comentamos en este Usado de la Semana, en Piscapisca.pt hay cerca de 1400 unidades del Clio (de todas las generaciones) a la venta. Si nos limitamos a la quinta generación, hablamos de aproximadamente 390 unidades, con precios entre 11 mil euros y algo más de 25 mil euros -puedes consultar todas las unidades del Renault Clio siguiendo ese enlace-.
Los datos de la consultora MotorCV, que reúne valores reales de transacciones en el mercado de segunda mano, muestran cómo ha sido la evolución/depreciación de los precios del Renault Clio (5ª generación) con el paso de los años:
Ten en cuenta que estas cifras son orientativas. El nivel de equipamiento, el kilometraje y la motorización concreta pueden hacer que el valor final de cada unidad del Clio varíe de manera significativa.
En términos generales, dentro de los utilitarios el modelo francés sigue siendo competitivo frente a sus rivales y se mantiene como una de las opciones más equilibradas del segmento.
Costes de utilización
En líneas generales, pese a ser un coche relativamente reciente, la quinta generación del Renault Clio disfruta de una buena reputación en el mercado. En este informe facilitado por MotorCV puedes consultar las principales campañas de llamada a revisión de esta generación del Renault Clio:
Para comprar con más tranquilidad, siempre que sea posible pide el historial de mantenimiento. En Piscapisca.pt encontrarás cientos de unidades con historial completo y con garantía, además de modelos certificados.
¿Problemas crónicos? No se conocen como tal. El motor 1.0 TCe suele ser fiable, aunque conviene respetar el calendario de revisiones. La incidencia más habitual puede venir de ruidos en la válvula de descarga del turbo (wastegate), por lo general sin gravedad y con un coste de reparación moderado.
Los primeros Clio de esta generación también se hicieron notar por algunos fallos electrónicos (dificultades de arranque, tirones), que con el tiempo se resolvieron mediante actualizaciones de software. Nada que ponga en duda la fiabilidad del modelo.
El Clio E-Tech híbrido es la opción mecánica más compleja y, por tanto, la que requiere mayor atención si te decantas por ella. Hay registros de problemas en la caja de cambios (sobre todo fugas de aceite) y de la aparición de mensajes de error. Es crucial contar con un historial completo para saber si ya se ha intervenido. El «truco» aquí es apostar por unidades más recientes.
En cuanto a recambios o piezas de desgaste, los importes también resultan competitivos, como puedes ver en la tabla de abajo:
Nuestra elección para el Renault Clio
Hay muchas virtudes comunes a todos los Renault Clio: desde la variedad de mecánicas capaces hasta la dotación de equipamiento -incluso en acabados básicos incluye lo que se necesita en un coche moderno-, pasando por su polivalencia (un utilitario que también puede funcionar como coche familiar).
¿Qué Clio elegir? A ser posible, uno de 2023 en adelante, es decir, el Clio reestilizado. Además de los cambios estéticos, sumó equipamiento (seguridad y conectividad) y la versión híbrida recibió una puesta al día.
En cuanto al motor, admito que el Clio 1.0 TCe nos dejó muy buen sabor de boca. Demostró ser eficiente y encajar con lo que propone el coche. Aun así, para mejorar, lo ideal es el GLP, que permite reducir de forma importante el gasto en combustible.
Alternativas al Renault Clio
Alternativas al Renault Clio no faltan, empezando por el ya mencionado Peugeot 208. Su compatriota proyecta una imagen más sofisticada, por dentro y por fuera, pero no todo el mundo se adapta al i-Cockpit y el motor 1.2 PureTech es una incógnita.
El Volkswagen Polo representa la alternativa más conservadora. Su equipamiento suele ser más escaso, pero el nivel de calidad de construcción está entre los mejores de la categoría. Sin salir del Grupo Volkswagen, está el SEAT Ibiza, más interesante de conducir, aunque menos cómodo; a cambio, ofrece uno de los habitáculos más amplios del segmento.
Para quienes priorizan la diversión al volante, es imposible no mencionar el Ford Fiesta, la referencia dinámica de la clase, aunque penaliza por espacio y por el apetito no siempre contenido del 1.0 EcoBoost.
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