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Tesla Model 3 de tracción trasera por 35 000 euros: prueba a fondo

Coche eléctrico Tesla Model 3 Eco blanco estacionado dentro de un concesionario con cargador visible.

Para bajar hasta la barrera de los 35 000 euros, el Tesla Model 3 de tracción trasera ha tenido que renunciar a parte del equipamiento, pero no eché nada de menos -casi nada…


Hay una nueva puerta de entrada al universo Tesla en Portugal. Se llama Tesla Model 3 Tracción trasera (antes conocido como Model 3 Standard) y, a día de hoy, es el Tesla más asequible que se vende en el mercado portugués.

Cuesta 35 000 euros, lo que lo convierte en el Tesla más barato de la historia. Para llegar a esa cifra, la marca capitaneada por Elon Musk recortó algunos elementos frente a las versiones más completas de la gama.

¿Se notan esos compromisos en el uso diario? Aproximadamente una semana después de que las primeras unidades llegasen al país, nos pusimos al volante de este Model 3 para despejar todas las dudas. Esto es lo que encontramos:

Tres millones de unidades

A estas alturas, el Tesla Model 3 casi no necesita presentación. Desde su lanzamiento en 2017, cambió las reglas del juego del coche eléctrico al demostrar que se podía reunir rendimiento, autonomía y tecnología en un conjunto relativamente accesible.

Casi una década más tarde (y tras una actualización importante en 2023, que probamos de primera mano en Oslo, Noruega), sigue siendo un referente en su categoría. Esta nueva variante, pese a ser más barata, pretende mantener esa condición, aunque su misión principal sea impulsar las ventas de la marca. Algo que ya se está notando.

En febrero, Tesla registró un crecimiento del 112,1% en Portugal, con 1160 unidades matriculadas -en su mayoría Model 3- y se coló entre las 10 marcas más vendidas del país.

Por fuera, todo igual

A diferencia de lo que ocurre con la versión más económica del Model Y, el Model 3 de acceso es, visualmente, idéntico al resto. Si no fuese por las tapas aerodinámicas de las llantas de 18” -en mi opinión, con un diseño poco afortunado-, sería imposible distinguirlo.

Tampoco cambia la capacidad del maletero: se mantiene en 594 litros si contamos el enorme compartimento inferior, que permite guardar mucho más que los cables de carga.

En la parte delantera, bajo el capó, hay 88 litros extra. Sumándolo todo y con los asientos traseros abatidos, el Model 3 puede «cargar» más de 1700 litros, una cifra de referencia en el segmento.

Los cambios no estorban

Como era de esperar, es en el habitáculo donde se concentran las mayores diferencias entre el Model 3 de entrada y las versiones premium de la gama. Aun así, queda claro que Tesla ha sabido recortar con criterio.

Al contrario de lo que pasó con el Model Y básico -que recibió una consola central más «simple» y perdió el techo panorámico-, el Model 3 no ha seguido ese camino. Y es una buena noticia.

Seguimos teniendo la misma pantalla central de 15,4”, desde la que se controla prácticamente todo dentro y fuera del coche; el mismo volante (aunque pierde los ajustes eléctricos); las mismas funciones multimedia; dos zonas de carga inalámbrica de 65 W para el smartphone; e incluso el asistente de inteligencia artificial Grok (todavía en Beta).

También se mantiene el acceso a la app de Tesla en el móvil, además de los modos Dashcam, Centinela, Perro o Camping, disponibles mediante el pago mensual habitual de 9,99 euros.

¿Qué cambia?

Uno de los cambios principales está en los asientos: dejan de ser completamente en piel vegana y pasan a incluir una franja central de tela. Además, los asientos delanteros (con calefacción) ya no cuentan con mandos físicos para regularse: para ajustar la posición de conducción hay que hacerlo desde la pantalla central.

Tesla explica esta decisión argumentando que la mayoría de conductores guarda su perfil en el coche y, por tanto, no necesita ajustar el asiento. Sin embargo, eso no aplica al acompañante. Y menos aún cuando se deja el coche a otra persona. Es complicar algo que debería ser sencillo.

Y no es la primera vez que la firma estadounidense toma una decisión de este estilo. Ya ocurrió con la renovación del Model 3, cuando eliminó la palanca de los intermitentes para sustituirla por un botón en el volante. No funcionó. Ahora, por suerte, Tesla ha dado marcha atrás y ha vuelto a montar una palanca tradicional.

Además, desaparece la iluminación ambiental; se pierde la pantalla multimedia de 8” para los pasajeros traseros; y el equipo de sonido se simplifica notablemente: frente a los dos subwoofers y 15 altavoces de las versiones premium, esta variante se queda en solo siete altavoces.

¿Y en carretera?

Aunque sea la versión de acceso, este Model 3 sigue siendo bastante rápido: el motor eléctrico entrega alrededor de 283 cv y permite pasar de 0 a 100 km/h en 6,2s.

Pero lo más llamativo en este Model 3 no es el rendimiento, sino la eficiencia. Tesla sigue marcando el listón y, en los kilómetros que recorrí, quedó demostrado. Al haber hecho algo de autopista, registré consumos en torno a los 14,5 kWh/100 km, pero en ciudad conseguí bajar hasta los 12 kWh/100 km.

En la práctica, eso se traduce en una autonomía muy cómoda, a pesar de que la batería sea de solo 60 kWh. Los 534 km homologados en ciclo WLTP son imposibles de replicar en autopista, pero en un uso normal y mixto se pueden superar con facilidad los 450 km entre cargas.

Se siente como un Tesla Model 3

Dejando los números a un lado, el mayor elogio que puedo hacerle a esta versión es que, en todo momento, se siente como un Model 3 igual que los demás.

Temía que fuese más incómodo, especialmente porque utiliza una suspensión distinta. Está claro que las llantas de 18” y unos neumáticos con mayor perfil también ayudan. Aun así, debo reconocerlo: fue una sorpresa muy positiva.

En resumen, este Model 3 ofrece un comportamiento equilibrado, con un buen compromiso entre comodidad y control de la carrocería. Va aplomado, transmite una pisada sólida y cuenta con una dirección bien afinada, aunque no permite regular el peso (lo habitual en Tesla suele ser disponer de tres niveles de ajuste).

El mayor punto en contra está en el aislamiento acústico, claramente peor que en otros Model 3. La explicación es simple: Tesla eliminó los cristales laminados delanteros y recortó algunas capas de aislamiento, tanto en los pasos de rueda como en la zona frontal. Algo que se aprecia, sobre todo, en autopista.

Precio imbatible

El Model 3 de tracción trasera está a la venta en Portugal con un precio de partida de 35 000 euros (precio llave en mano). Con ello, se convierte en el Tesla más barato de siempre y en uno de los eléctricos más interesantes del mercado dentro de esta franja.

Si se valora todo lo que ofrece y el ecosistema de la marca -incluida la red de Superchargers, que ya suma más de 20 mil puntos en Europa-, estamos ante un conjunto extremadamente competitivo, por no decir imbatible.

Porque, pese a los recortes de equipamiento, lo esencial sigue aquí: buena autonomía, prestaciones convincentes, eficiencia muy alta y uno de los mejores sistemas multimedia del mercado. Y, en carretera, en ningún momento sentí que fuese un modelo inferior.

Veredicto

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